Siento una gran frustración, me han ganado de mano. ¿Cómo no he podido verlo venir? ¿Cómo obvie las señales que delataban el principio del fin?
Si he debido ser yo quien terminara todo, he debido ser yo quien se adelantara a los hechos y finalizara lo que a vivas luces ya no tenia sentido.
A veces nos ganan de mano y ese al que tanta paciencia le tuviste, con sus ronquidos nocturnos ensordecedores, con sus pelitos en el jabón de tocador del baño que tanto te molestan y siempre olvida sacar, ese que oso decirte que tu jean favorito te hacia ver gorda, ese mismo, es quien luego de años de convivencia alude no poder soportar las diferencias “irreconciliables” que antes tan atractivas le habían resultado
.
Porque si hay algo peor que cortar, es que te corten. Por si las dudas, cambio de número telefónico y le digo a nuestros amigos en comun que lo hice para que no me moleste ni a mi, ni a mi nuevo novio. Y Lo repito varias veces, no vaya a ser que no se entere.